Emocionar para conquistar: el caso de Ana Pontón

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Itziar Silvestre
Consultora de comunicación

29 de febrero de 2024
Política

Esta historia de suspense que han sido las elecciones gallegas nos deja una retahíla de lecciones sobre cómo hacer frente a crisis medioambientales y políticas como la de los pellets, de cómo conseguir movilizar el voto frente a la desafección a escala nacional y de cómo cambiar cambiar el rumbo político en una comunidad autónoma como Galicia.

Con sus giros sorprendentes de guión y un reparto de personajes peculiares, esta campaña se ha convertido en la historia de una Candidata, la de Ana Pontón. Según el CIS, Pontón es la candidata mejor valorada y se sitúa a escasas nueve décimas de superar a Alfonso Rueda como favorita para presidir la Xunta.

El lunes veremos el desenlace final, pero más allá de los resultados, es importante no dejar pasar por alto una campaña que -desde la humilde opinión de una servidora- pasará a la historia de la compol. El BNG ha ejecutado una campaña cargada de emoción, inteligencia y entusiasmo que se ha desplegado no solo por los medios tradicionales, sino notablemente en el terreno digital y las redes sociales.

El ascenso de ‘La Candidata’

Cuando hace apenas unos meses, y en medio de una crisis medioambiental que causó revuelo en toda la costa norte del país, el resto de candidatos optaron por adoptar un perfil bajo, Pontón no solo dio un paso adelante, sino que supo convertirlo en su momento. Desde entonces y con la traca final de la campaña, el BNG ha logrado crear un relato coherente con su candidata, cargado de fuerza: la del cambio, la del orgullo gallego y el feminismo.

Mientras Alfonso Rueda agitaba la bandera del miedo y el pesimismo a la espalda de referentes del Partido Popular a nivel nacional, como su mentor, Alberto Núñez Feijóo, o la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, Pontón se posicionaba como la candidata dispuesta a defender los intereses de Galicia en Madrid y a ensalzar la identidad y la cultura gallegas.

El relato marca la campaña

Las redes sociales han sido el escenario en el que Pontón se ha consolidado como La Candidata. El BNG nos ha contado la historia de una mujer cuyas raíces entroncan con el entorno rural de una pequeña aldea sarriana, la historia de una niña, criada entre los “castiñeiros” de Penacova y “as bestas” de la pequeña explotación familiar, que hoy aspira a ser la primera presidenta de la Xunta.

Los resultados del domingo dirán si el relato ha sido efectivo y ha logrado calar entre el electorado, pero desde el punto de vista de quienes trabajamos en comunicación política y sabemos de la dificultad de ejecutar una campaña en redes sociales, es imposible no poner en valor esta apuesta por la comunicación. Esta historia nos habla de la importancia de construir un relato coherente y de apostar por las redes sociales en la estrategia de campaña.

La creatividad, en comunicación política, es valiosa. Lo vimos con Manuela Carmena y algo similar ha ocurrido con Pontón y las ilustraciones de la candidata realizadas por artistas gallegas que la presentan como una mujer carismática y poderosa que llama a la movilización.

Apelar al voto femenino+

Según la última encuesta del CIS, el Partido Popular tiene más simpatía entre mujeres: un 30,9% de las gallegas optarán por Alfonso Rueda (PP), seguido por Ana Pontón (BNG) con un 26,3%.

En este contexto, no es casualidad que uno de los pilares de la campaña del Bloque haya sido el feminismo. También el candidato socialista Gómez Besteiro, en su llamada al voto femenino, apeló a la condición de Galicia como una sociedad “de fuerte arraigo matriarcal”. Frente a esta estampa del imaginario popular en la que la mujer se dibuja como madre, esposa y trabajadora fuerte y valiente, el BNG ha apostado por un relato centrado en el empoderamiento y que huye del campo de los cuidados habitualmente asignado a las mujeres.

La retórica del cambio liderado por una mujer es el punto fuerte del BNG. Este giro en el relato llega a su punto álgido en el spot de campaña, donde escuchamos a Pontón decir: “vamos a contar una historia diferente, la de cómo hicimos posible lo extraordinario”. Y en esta “historia diferente” las protagonistas son mujeres que llevaron la música, el cine y la literatura gallegas a toda Europa, atletas que llegaron a ser olímpicas y una sociedad civil que supo sacar “la solidaridad colectiva” en los momentos más difíciles.

En poco más de un año, hemos vivido unas elecciones autonómicas y municipales, unas elecciones nacionales y, en unos meses, viviremos unas elecciones europeas. Campañas entusiastas como la del BNG son un soplo de aire fresco para quienes nos dedicamos a esto, algo así como un síndrome de Stendhal de la compol.