El anime japonés como antesala de las sucesiones políticas

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Edgar Moscardó
Director de proyectos

8 de noviembre de 2023
Política

Studio Ghibli ha sido y sigue siendo una referencia para el anime japonés, aunque su reputación y películas hace mucho que traspasaron las fronteras niponas y lo convirtieron en prácticamente una leyenda para los amantes y no tan amantes de ese género.

Intentar resumir la historia de este estudio y de sus creadores, Isao Takahata, Toshio Suzuki y Hayao Miyazaki, puede ser un insulto a esa legión de fieles seguidores que los acompaña desde hace décadas, pero al no ser el motivo de este insight pasaremos por alto muchas cosas.

Para situar fugazmente a las personas que no han escuchado nunca hablar de este estudio de animación diré que son los responsables de películas como “El viaje de Chihiro”, “Mi vecino Totoro” o alguna de las 20 películas más taquilleras de la historia de Japón. Es posible que las cifras económicas que han movido estos 3 colegas rocen los 3.000 millones de euros lo que nos permite hacernos una idea del alcance y magnitud del proyecto.

Hasta aquí todo parece ir sobre ruedas, pero ¿Qué ocurrirá cuando ellos ya no estén? Para empezar Takahata falleció hace unos años, Miyazaki se ha jubilado y Suzuki le ha seguido los pasos. Si bien es cierto que estos dos últimos nunca han abandonado el proyecto, siguen respaldando cada acción del estudio con la esperanza de que en algún momento aparezca un liderazgo personal que les permita retirarse al 100%.

Los fundadores de este estudio han dedicado toda su vida a esta labor y es imposible que no contenga gran parte de su forma de ser, pensar y reaccionar. Mientras ellos han permanecido al timón de este barco todo ha salido a pedir de boca, pero es ahora, cuando el tiempo corre en su contra, cuando encontrar una o varias personas que mantengan su legado y, porque no decirlo sus cifras económicas, se antoja una misión imposible.

¿Os suena esta historia en el municipalismo? No son pocos los casos en los que un alcalde o alcaldesa es capaz de lograr mayoría absoluta tras mayoría absoluta por su liderazgo o marca personal, sin embargo, el tiempo es el que es y la jubilación política es algo que llega tarde o temprano. ¿Cómo afrontar con garantías una sucesión política?

Los ingredientes del batacazo electoral

Encarar un proceso de sucesión política no es una cuestión ni sencilla ni que se deba tomar a la ligera. Todo proceso de cambio de liderazgo supone asumir que hay factores que no podremos controlar y sobre todo que habrá pérdidas a lo largo del mismo.

Elige a un buen candidato/a
Lo habitual en estos casos es que la persona que ostenta el poder, véase alcalde o alcaldesa, elija a la sucesora. Hay procesos más o menos estrictos para esta labor pero, lamentablemente, en la mayoría de las ocasiones la decisión se basa en una percepción personal sobre lo que pensará la ciudadanía de esta persona. No existe una estrategia de sucesión detallada, con un cronograma, con objetivos a conseguir a lo largo de la legislatura, simplemente se espera la fumata bianca a pocos meses de las elecciones.

El tiempo es poder
Los tiempos es otra que no se tiene en cuenta, se obvia que todo cambio necesita un periodo de aceptación, que Pepito Pérez deje de ser la cabeza visible del proyecto en favor de Luisita Domínguez requiere de unos plazos, primero para poner en valor su figura y después para dejar claro porque es una sucesora a la altura, o incluso mejor, que el anterior candidato.

No existe un único modelo de liderazgo
Al igual que Miyazaki, muchos alcaldes y alcaldesas tienen unos niveles de exigencia muy altos lo que condiciona enormemente la elección de sus sucesores. Lo que muchas personas se niegan a entender es que ese nivel de exigencia puede ser necesario, o no, para mantener su modelo de liderazgo, pero quizá exista otro modo de hacer las cosas, un modo diferente que tenga pinceladas del pasado, un modo que genera un valor añadido y por tanto sea una carta de presentación para la nueva figura que emerge.

Nippon TV se ha hecho con una parte importante del control de Studio Ghibli, solo el paso del tiempo determinará si tendrán la capacidad de mantener el nombre en el lugar que ha estado durante 4 décadas o por el contrario asistiremos a un periodo de decadencia donde recordaremos con nostalgia ese legado. Lo mismo ocurrirá con todas esas sucesiones que ya se pronostican y que tienen por delante la difícil labor de apartar sus egos y entender que el tiempo pasa sino lo logran conocerán el verdadero significado de peregrinar por el desierto político del que es probable que tarden en salir.