Sembrar hoy el municipio del mañana a través de la Agenda Urbana

¿Por qué elaborar una Agenda Urbana?

Convertir una estrategia de futuro en un proyecto de todo el municipio

Pensar cómo queremos que sea nuestro municipio dentro de diez o veinte años implica tomar decisiones hoy. Decisiones sobre movilidad, vivienda, espacios públicos, sostenibilidad, economía o cohesión social que marcarán la forma en la que viviremos mañana.

Con esta mirada, el Ayuntamiento de Albalat dels Tarongers puso en marcha su Agenda Urbana, una herramienta para ordenar y articular las políticas que deben guiar el desarrollo del municipio hacia un modelo más sostenible, habitable y equitativo.

Pero había un reto añadido: el futuro de Albalat no podía diseñarse únicamente desde la administración. Para construir una estrategia capaz de responder a las necesidades reales del municipio era necesario incorporar a quienes mejor lo conocen: las personas que viven en él.

Y para conseguirlo, había que transformar un proceso de planificación complejo y técnico en algo comprensible, cercano y capaz de generar participación. Desde LaBase acompañamos al ayuntamiento de Albalat dels Tarongers en todo el proceso, desde la captación de la subvención que hiciera posible llevar a cabo este proyecto, hasta su posterior difusión, pasando por las fases de diagnóstico y fomento de la participación.

Cómo elaborar una Agenda Urbana

Sembrar hoy el Albalat del mañana

Las semillas que plantamos hoy son las que determinarán el paisaje que encontraremos mañana. A partir de esta idea construimos un relato que permitía explicar la Agenda Urbana de una manera sencilla: cada decisión que tomamos en el presente contribuye a hacer crecer el Albalat dels Tarongers del futuro. Un concepto que nos ayudaba, además, a situar la participación ciudadana en el centro del proyecto.

La Agenda Urbana aborda retos muy diferentes: desde impulsar la economía local y generar oportunidades de empleo hasta mejorar la movilidad, facilitar el acceso a la vivienda, proteger el entorno natural, promover la eficiencia energética o reforzar la cohesión social.

Nuestro trabajo consistió en dar coherencia comunicativa a todas estas líneas y hacerlas accesibles a la ciudadanía, evitando que la Agenda se percibiera únicamente como un documento administrativo.

De la comunicación a la participación

Cómo transformar un documento técnico en una herramienta participativa

La comunicación formaba parte del propio proceso. No se trataba simplemente de contar qué era la Agenda Urbana, sino de crear las condiciones para que la ciudadanía pudiera conocerla, entenderla y participar en ella.
Por eso, el relato y la identidad del proyecto se plantearon como un marco común para acompañar las diferentes fases de elaboración del Plan de Acción y sus mecanismos de participación.

Encuestas, talleres y espacios de encuentro permiten recoger las distintas miradas sobre el municipio e incorporarlas al diagnóstico y a la definición de sus prioridades. Al mismo tiempo, los diferentes soportes de comunicación ayudan a trasladar un proceso técnico a un lenguaje visual y comprensible.

Así, la comunicación se convierte también en una herramienta de transparencia, en la medida en que permite explicar cómo avanza el proyecto, qué decisiones se están tomando y cómo las aportaciones ciudadanas contribuyen a definirlas.

¿Cuál fue el resultado? Una estrategia para hacer crecer Albalat. La Agenda Urbana permite a Albalat dels Tarongers mirar al futuro con una hoja de ruta compartida, conectando las políticas municipales bajo una misma visión de desarrollo sostenible.