Regalo iPhone! (El nuevo lenguaje de las redes sociales)

Rafa Solano
Fotógrafo y videógrafo

26 de noviembre de 2025
LaBase

No es que yo sea el más puritano del audiovisual, pero siempre he pensado que las reglas existen para ser respetadas y sólo pueden romperse cuando uno las conoce de verdad. Sin embargo, algo ha cambiado en el lenguaje audiovisual en los últimos años.

Historias que antes necesitaban largos minutos ahora se cuentan en apenas 15 o 30 segundos, impulsadas por la inmediatez del scroll. Este tipo de contenido ha dado lugar a las micro-narrativas, relatos brevísimos que deben captar la atención del usuario en los primeros 2 segundos y mantener un buen completion rate para que el algoritmo las promocione. En este modelo, el montaje pesa más que el guión, usando recursos como cortes rápidos o textos superpuestos para generar impacto emocional al instante. Si no captas la atención del usuario en los primeros frames, eres invisible.

Cuando estudiaba, recuerdo a un profesor de Lenguaje Audiovisual que nos repetía la siguiente frase: “Las pantallas son panorámicas porque tenemos los ojos en eje horizontal”. Y, sin embargo, aquí estamos: consumiendo videos verticales el 80% de nuestro tiempo de visionado. Una convención que ha roto décadas de tradición cinematográfica y que, a pesar de todo, funciona.

Estas plataformas han consolidado un nuevo tipo de narrativa audiovisual: fragmentaria, emocional, directa y llena de estímulos. Lejos de ser una moda pasajera, este modelo está redefiniendo la estructura del relato contemporáneo.

El vídeo corto ha trascendido las redes. Festivales (Notodofilmfest), marcas y medios (Domino´s Pizza) lo han adoptado: desde películas grabadas con móviles (‘Olive, 28 días después’) hasta spots publicitarios de 10 segundos que transmiten y comunican con gran eficacia, pasando por reportajes informativos expresamente diseñados para visionar con el móvil.

Sin embargo, esta rapidez también genera algunos riesgos: contenidos repetitivos, dependencia del algoritmo y una “estética del scroll infinito” que puede empobrecer la profundidad narrativa. Aun así, el formato ha democratizado la producción audiovisual: hoy cualquier persona con un móvil en la mano puede grabar, editar y publicar piezas de gran calidad.

Nos guste o no, el vídeo corto está creando una nueva gramática del siglo XXI. El reto, en mi opinión, consiste en equilibrar brevedad y significado, manteniendo la creatividad sin perder la esencia de una buena historia, aunque sólo dure 15 segundos.